Con una buena respuesta del público, se efectuó esta corrida de rejones, en la que tanto Rodrigo Santos, como Enrique Fraga, Emiliano Gamero y los Forcados Mexicanos, recibieron el apoyo de la gente para que se premiaran sus respectivas actuaciones.
El corte de apéndices no siempre refleja lo ocurrido en el ruedo; hoy la disposición y buenos deseos de Rodrigo sí los justificaba, de no haber clavado rejones y banderillas a su primero de manera regular; mejoró al colocar dos pares a dos manos, y dejó el rejón de muerte en buen sitio, pero como su peón Apolinar Mendoza mañosamente lo ahondó, para que el animal doblará rápido, el juez sostuvo la decisión de conceder solo dos orejas, haciéndole ver al subalterno que insistía en el rabo, la razón de no otorgarlo.
Desigual fue la ejecución de las suertes en su segundo, quedando las rosas en mejor sitio; los Forcados Mexicanos concretaron la pega en la segunda oportunidad siendo ovacionados. Rodrigo despachó a este burel dejando rejonazo trasero, y a pìe un golpe de descabello, tras el que le entregaron un apéndice.
Toreando muy bien y realizando magnífica monta estuvo Enrique Fraga en su primer toro, mostrando la buena escuela de sus caballos; su labor fue en ascenso a medida que se sucedían las suertes. Los valientes forcados en tres intentos no consumaron la pega, tras ello Fraga falló en demasía con el rejón mortal, y pie a tierra con la tizona, hasta escuchar un aviso que no le impidió dar la vuelta.
El festejo se alargó a tres horas y media, de manera que cuando Enrique lidiaba al sexto, la gente empezó a salir pero eso no mermó el ánimo del caballero, que estuvo certero con rejones y banderillas, manejando con conocimiento sus jacas, para dar paso a los forcados que lograron pegar en el segundo intento.
Posteriormente despachó al toro con rejón al primer viaje; el premio había sido de una oreja, pero la insistencia del público aunada a la de la cuadrilla, orillaron al juez a soltar dos auriculares.
En vista de que Emiliano Gamero no tiene alternativa, iba a abrir y cerrar el festejo, sin embargo por alguna situación en los toriles se alteró el orden. Dejó que le corrieran al abreplaza al que llevó con temple y clavando con acierto, pero conservó mucha fuerza, lo que dificultó a los Forcados Mexicanos la pega, pues requirieron de hasta cuatro intentos.
Emiliano se vio ventajista al dejar el rejón en el pulmón, pero como hizo efecto vino la petición, otorgándosele una oreja que celebró en forma exagerada.
De la misma forma festejaba lo que hizo en su segundo, que debió salir en sexto turno y se lidió como quinto; dos rosas fueron lo que dejó con mejor colocación. Habiéndose apagado el toro facilitó a los forcados realizar su mejor pega, que les valió sonora ovación y diana. Gamero que falló al matar, escucho palmas y alegremente se dio la vuelta
Primera corrida de feria. Tres cuartos de entrada. 6 toros de El Rosedal, justos de presencia, y bravos en términos generales. Pesos 430, 430, 455, 475, 430 y 440 kilos. Rodrigo Santos: Dos orejas y oreja. Enrique Fraga: Vuelta tras aviso y dos orejas. Emiliano Gamero: Oreja y vuelta. El ganadero José Arturo Jiménez Mangas dio una vuelta acompañado de los Forcados Mexicanos.