Rafael Ortega indulta un toro en Puebla (fotos)
Domingo, 05 May 2013
Puebla, Pue.
Álvaro Sánchez | Foto: Ángel Sainos
Y salidó en volandas a lado de El Payo
Rafael Ortega indultó un toro de Villa Carmela esta tarde en Puebla y logró un triunfo importante para salir en volandas junto con Octavio García "El Payo", que cortó dos orejas y rayó a estupendo nivel en lo que fue el cerrojazo de la feria en "El Relicario".
Ha sido un feliz reencuentro de Ortega con la afición poblana que hacía tiempo no le veía, y que durante toda su carrera lo ha apoyado; quizá eso haya influenciado a la gente y deseando que consiguiera un triunfo grande, insistió para que se concediera el indulto al corrido en el lugar de honor que creemos fue inmerecido.
Habiendo resultado lesionado de un tobillo, estuvo voluntarioso en el quinto con capa y banderillas que clavó a petición popular; aprovechó las buenas condiciones del burel predominando las series derechistas, ya que con la izquierda al dejar mucho la muleta resultó desarmado. Hubo una serie de lasernistas en las que toro y torero terminaban viendo al tendido.
De ahí que no estemos de acuerdo con el indulto, en principio el juez dio la orden para que Rafael entrara a matar, pero cuando volvió a perfilarse la petición arreció y apareció en el palco de la autoridad el pañuelo verde indicando que todo estaba consumado; le entregaron las orejas y rabo simbólicas para recorrer el anillo con el ganadero.
Se llevó el mejor lote siendo su primero de poco trapío; supo recogerlo pero poco lució con la capa, haciéndolo mejor con los palos escuchando fuerte ovación; rodilla en tierra inició toreando por alto, ya en los medios hilvanó la faena prodigándose en los derechazos, en una de cuyas series después de rematar agregó un desplante que le festejaron. Entró a matar quedándose en la cara siendo prendido aparatosamente y como el toro dobló el premio fue una oreja.
Volvió a dar muestras El Payo de su determinación para triunfar. Con su primero, que embestía con las manos por delante y la cabeza suelta, Octavio sin desesperarse y sin afligirse le fue imponiendo el ritmo a su faena, en la que vimos naturales muy lentos con aguante; pocos se percataron del peligro sordo que tenía el toro y su labor meritoria no fue valorada; al matar con media lagartijera muy efectiva le premiaron con una oreja que entregó a un peón ante leves protestas.
Su segundo fue suavote y además de que poco se vio con la capa, anduvo errática la cuadrilla en el segundo tercio; pronto le tomó la distancia, le expuso cuando acortó las embestidas y optó por zumbárselo en las joselillinas, se volcó en la estocada dejándola en buen sitio para recibir la oreja y ganarse la salida a hombros.
Quien también buscó el triunfo toda la tarde fue Joselito Adame; al segundo de la tarde, que era tardo, lo metió al engaño llevándolo a los medios donde remató con una media verónica para esculpirse y después del quite por chicuelinas tomó los palos siendo ovacionado por clavar con gran precisión. Bien planchada la muleta y dejándola en la cara logró que el animal repitiera, al natural toreó erguido acompañando con la cintura y por el lado derecho se vio mejor; hubo un desarme que enmendó con expuestas manoletinas, empañando su labor con la tizona pese a lo cual escuchó palmas.
Terciado y débil fue el sexto al que recibió Adame sin mayor relieve, no obstante las zapopinas del quite fueron lucidas así como los tres pares que clavó. Se aplomó el de Villa Carmela y por falta de fuerza rodó por la arena, la labor fue silenciada tras estocada que caló y un certero descabello.
Al no resultarle las cosas como esperaba, Joselito decidió regalar uno de Vistahermosa al que toreó muy bien de capa, sobresaliendo otro quite por zapopinas. Nuevamente cubrió con lucimiento el segundo tercio que cerró con un gran par dejándose llegar los pitones. Muleteó primero por alto rodilla en tierra y posteriormente con mayor dimensión en el trazo, aunque sin elevar el nivel de emoción; tras un pinchazo dejó la estocada para recibir fuertes palmas.
El menos afortunado en el sorteo fue Arturo Saldívar, ya que su primero llegó con medias embestidas teniendo que hacerlo todo el torero para extraer los muletazos; su estocada trasera y caída fue seguida de certero descabello que le valió escuchar palmas, el astado fue arrastrado entre algunos pitos.
Un colorado chico y descastado le correspondió en segundo término, se dolió en el encuentro con el piquero y seguramente eso desanimó a Arturo, que en este caso acertadamente viendo que no había que hacer prefirió abreviar para retirarse en silencio mientras el burel era pitado.
Ficha Puebla, Pue. Plaza "El Relicario". Tres cuartos de entrada en tarde soleada. Ocho toros de
Villa Carmela, desiguales en presentación y juego, entre los que destacó el .,que fue indultado. Uno de
Vistahermosa, regular, lidiado como regalo. Pesos: 475, 460, 473, 500, 458, 491, 455, 481 y 460 kilos.
Rafael Ortega (sangre de toro y oro): Oreja y dos orejas y rabo simbólico tras indulto.
Joselito Adame (marfil y azabache): Palmas, silencio y palmas en el de regalo.
Octavio García "El Payo" (azul rey y oro): Oreja y oreja.
Arturo Saldívar (tabaco y oro): Palmas y silencio. Incidencias el toro indultado es el número 111 "Gobernador" de 458 kilos. El festejo duró casi cuatro horas.
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