Brava novillada de José Julián en Zacatecas
Domingo, 16 Ago 2009
Zacatecas, Zac.
Óscar Fernández / Corresponsal
Montes, la única oreja
Tardes de toros como la de este domingo en la monumental Zacatecas invitan a la reflexión cuando en el ruedo aparece un toro bravo. La ganadería zacatecana de José Julián Llaguno mandó para el segundo festejo de la Feria Internacional del Novillero un encierro muy bien presentado, tres de los toros fueron excelentes ya que acusaron bravura por lo que hubo emoción en el ruedo y en el tendido.
Dos de los tres espadas tienen poco tiempo en esta difícil profesión se reconoce cada quien en su estilo, su entrega y ambición que siempre debe prevalecer en cualquier novillero. Santiago Fausto y Jorge Didier tuvieron a su cargo faenas de diverso corte y fueron reconocidos por un público entusiasta que también se emocionó con la presencia del novillo encastado.
El otro espada fue el zacatecano Armando Montes quien ya no se cuece al primer hervor, hizo su mejor esfuerzo y se llevó la única oreja del festejo.
Pero vayamos por partes, el queretano Santiago Fausto ha cumplido con una excelente actuación y fue quien tuvo a su cargo por su estructura y orden, las mejores faenas de la tarde.
Le tocó en suerte uno de los buenos novillos del festejo, corrido en cuarto lugar, con el que poco, a poco a base de consentirlo, fue hilvanando un interesante trasteo que fue de menos a más, ya en su primero nos había mostrado un toreo de largueza, lo ratificó en este al que le cuajó ayudados por bajo con temple y no se diga los naturales, con reposo y serenidad.
Fausto logró la faena que concluyó con valientes manoletinas pero al igual que en su primero se puso pesado con la espada, escuchó un aviso y aun así la gente le ovacionó en el tercio.
Con el que abrió el festejo hubo pases de gran exposición sobre todo con la mano derecha a ratos le molestó el viento y se tardó en matar para retirarse a barreras entre aplausos.
La única oreja de la tarde se la llevó Armando Montes. Aunque su faena de muleta careció de ligazón, en muchos momentos aguantó las embestidas del novillo cuajando muchos pases pero sin redondear el trasteo. Al entrar a matar salió rebotado, la gente se emocionó, pidió la oreja que fue concedida.
Con el quinto de la tarde, un novillo castaño listón, soso y falto de bravura, Montes estuvo empeñoso en una larga faena teniendo poco momentos lucidos. Tibios aplausos le acompañaron en su recorrido hacia la barrera.
El joven hidrocálido Jorge Didier causó una grata impresión porque demostró valor, entrega y ambición, pero también dejo ver enormes carencias producto de su inexperiencia ya que cuando mucho lleva cuatro festejos toreados en su incipiente carrera.
A un novillero como Didier se le reconoce indiscutiblemente la pujanza de sus 17 años. Le tocó el mejor lote del encierro, compuesto por novillos que lo pusieron a prueba. Ante el tercero de la tarde además del valor mostrado, hubo momentos intensos como las gaoneras en donde aguantó a ley quedándose muy quieto. Después alternó los excelentes naturales y derechazos con momentos de desconcierto y desarmes, estos, producto de su enorme deseo por triunfar. Mató de tres viajes y el público lo obligó a dar la vuelta al ruedo.
Plena de interés fue la lidia del sexto de la tarde, el novillo bravo y codicioso de José Julián Llaguno de nombre "Médico" puso la nota de emoción en el ruedo y el tendido, desde que se puso de hinojos para recibir al que cerró plaza, quedó de manifiesto que Jorge iba por el triunfo pero se encontró con un novillo que requería de un capote y una muleta con mayor firmeza.
La enseñanza dominical para Didier ha sido muy importante, quizás lamentó no haber estado a la altura del novillo. pero a cambio debe estar satisfecho porque hubo plena entrega y deseos de triunfo. Numerosos fueron los desarmes y además salieron a flote las carencias que aun tiene este joven novillero a quien la gente lo despidió con una cerrada ovación.
Ficha Segundo festejo de la Feria Internacional del Novillero. Tarde calurosa y a ratos sopló el viento. Casi lleno el tendido numerado bajo y mal entrada en sol. Novillos de
José Julián Llaguno, bien presentados, de los que destacaron 3o., 4o. y 6o., éste último codicioso y bravo. Pesos: 467, 500, 442, 490, 515 y 495 kilo.
Santiago Fausto (azul marino y oro): Palmas y ovación tras aviso.
Armando Montes (blanco y plata: Oreja y silencio.
Jorge Didier (corinto y plata): Vuelta y ovación.
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