Hay corridas de toros que por múltiples razones se convierten en algo más que un espectáculo taurino: pasan a ser acontecimientos. En Mérida, este sábado 3 de septiembre que pasará a la historia del coso del Cerro de San Albín se dieron esa serie de circunstancias que preñan la tarde para convertirla en acontecimiento.
Recapitulemos: Una plaza de la que dicen algunos que no está en su mejor momento, un empresario valiente que hace una apuesta por ella, una figura del toreo, Diego Ventura, que decide aceptar el reto y encerrarse en solitario en plena feria en septiembre, un público de la tierra y de muchos kilómetros alrededor que se da cuenta de que el reto merece la apuesta, colas en las taquillas, plaza llena...
Y luego seis toros, tres portugueses y tres españoles, de diversas ganaderías y encastes variados, destacando los portugueses de Vega Texeira y Guiomar y los españoles de Los Espartales y Victorino Martín. Y por supuesto un torero a caballo que sorprende en cada uno de los toros, en cada una de las faenas, en cada uno de los lances, más cerca, más riesgo, más pureza, más variedad…
Una cuadra encabezada por "Nazarí", por "Lío", por "Sueño", hasta 20 caballos y todos en figura. Sin olvidar en esta tierra un "Guadiana" que quiso sentar sus poderes al lado del río que le da nombre.
Unos sobresalientes, Andrés Romero y Paco Velazques, que también forman parte del espectáculo, y a los que Ventura da su sitio, los Forcados de Alcochete que enseñaron una tauromaquia distinta y de máximo riesgo...
Para la estadística, ocho orejas, dos rabos, una petición de indulto, y una salida clamorosa a hombros, sin que ni uno solo de los espectadores abandonase su asiento hasta que Diego Ventura salió a hombros rodeado de su equipo, de su cuadrilla, de los forcados, de sus hijos, de decenas de niños.
Mientras redactamos esta crónica, 40 minutos después de acabado el festejo, vemos a Diego Ventura todavía en la puerta de la plaza montado en su furgoneta firmando autógrafos.
Así que este acontecimiento ha vuelto a ganar una plaza importante para la grandeza del toreo.