Con un llenazo en la plaza de toros de Manizales se realizó el último festejo de la feria, festejo en el que salió a hombros Luis Bolívar, que cuajó una gran faena al primer toro de su lote. Enrique Ponce que bordó el toreo y perdió las orejas en ambos toros por sus fallos a espadas, mientras que Cayetano que agradó a la afición por su entrega y dejó para el recuerdo detalles muy toreros.
Luis Bolívar le cortó las dos orejas al segundo de la tarde en una faena que fue a más, y que fundamentó en la determinación para ir encontrando el sitio justo hasta templar al toro que comenzó transmitiendo poco y que, con el paso de los segundos, vino a más.
El público se emocionó mucho con las series que no tuvieron gran ligazón, pero si temple y lentitud, y la banda le tocó el pasodoble "Feria de Manizales", antes de que matar al toro mediante una estocada entera y algo tendida, que fue suciente para hacerse con las dos primeras orejas de la tarde.
En el quinto de la corrida también exprimió lo poco que tuvo el toro, que se refugió en tablas. El público disfrutó con un Bolívar entregado y valiente que mató de otra estocada tendida, premiada con una oreja.
Enrique Ponce formó un lío grande esta tarde en Manizales, y su fallos a espadas le impidieron recoger lo que pudieron ser cuatro orejas.
En el primero toreó lentamente a la verónica con el capote. Preciosos fueron los delantales para quitar del caballo. Preciosos también los doblones del inicio de faena. Sujetó al toro en los medios en toreo de gran estética y desmayo, que cautivó a los tendidos. Y aunque la faena no fue rotunda, si tuvo un gran mérito por los recursos empleados por el valenciano y la conexión con la gente. Dos pinchazos precedieron a una gran estocada, y dio una vuelta al ruedo muy aclamada.
Con el cuarto toro, quizás el último de la vida torera de Ponce en Manizales, desató el alboroto en la plaza. Importante fue el puyazo que tomó el de Ernesto Gutiérrez, que comenzó a transformarlo ya que de salida no tuvo calidad.
Ponce dictó cátedra de bien torear, ya que sujetó al toro en los medios a base de perfecta lidia y mucha clase en los muletazos. La faena rompió y armó otro lío grande. La venida a más del toro confundió a un sector del público que pidió el indulto, ejerciendo presión en el valenciano, que finalmente decidió rematar su obra con la espada.
Desafortunadamente, pinchó y segundos después colocó una pésima estocada, perdiendo así las orejas que ya tenía en la espuerta. Escuchó un aviso antes de acertar en el segundo intento de descabello.
Cayetano estuvo inteligente y entregado en sus dos toros. Al primero lo templó con el capote y lo llevó correcto con la muleta, en un trasteo esforzado. Construyó una faena entre altibajos, pero con autoridad. Matò mediante una buena estocada que no tuvo efecto, y dos golpes de cruceta para finiquitar su labor.
Con el que cerró plaza estuvo centrado, y toreó con gran quietud en el inicio de la faena, logrando series de mano baja por el pitón derecho. El manso de Ernesto Gutiérrez se rajó en tablas y allí, al hilo de las mismas, Cayetano ejecutó series templadas y con mando que llegaron mucho a los tendidos. Mató de gran estocada y recibió una merecida oreja.
Galería fotográfica de la última corrida de Manizales
Video del gran triunfo de Luis Bolívar