Esta tarde a la hora taurina en la Plaza Monumental de Apizaco, que merecidamente lleva el nombre de Rodolfo Rodríguez "El Pana", se le tributó un conmovedor homenaje póstumo al torero brujo, cuyo féretro hizo su entrada por la Puerta de Cuadrillas bajo una lluvia de confeti y gritos de "torero, torero", dando una vuelta al ruedo bajo los acordes del paso doble "Cielo Tlaxcalteca".
El cuerpo del matador llegó con retraso a la ciudad rielera procedente de Guadalajara luego de salir el viernes por la tarde; durante el traslado por carretera hubo algunos contratiempos que fueron alargando el viaje y la espera de mucha gente que ayer por la noche acudió para velarlo en el Auditorio Municipal.
Alrededor de las 4:15 de la madrugada de hoy sábado llegó el cuerpo que había pasado por la funeraria para que lo vistieran de torero, tarea que ya resultó difícil alargándose los tiempos más de lo previsto.
A la celebración eucarística asistieron alrededor de tres mil personas, sumándose a los tlaxcaltecas muchos aficionados de la Ciudad de México, y varios estados circunvecinos en este sentido adiós del medio taurino representado por ganaderos, matadores de toros entre los que contamos por lo menos quince, novilleros, subalternos, monosabios, en fin la familia taurina despidiendo a El Pana.
Monseñor Enrique Ruiz, de la Capilla de Nuestra Señora de Fátima, pronunció una sentida homilía en la que se refirió al torero, sus cualidades humanas y obras de misericordia; destacó igualmente la presencia de la señora madre del diestro, su esposa, hermanos y demás familiares.
Al finalizar la misa, nuevamente con el acompañamiento de "Cielo Tlaxcalteca" recorrió el redondel dos veces a hombros de sus compañeros matadores, también subalternos y novilleros, que con lágrimas en los ojos manifestaban su pesar por ésta pérdida.
Luego sería trasladado a la funeraria, haciendo una escala en la Basílica de Nuestra Señora de la Misericordia patrona de Apizaco. Será cremado y posteriormente según voluntad del torero, las cenizas estarán repartidas en cuatro ganaderías tlaxcaltecas y la plaza que perpetuará su nombre.