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Tres orejas... tres conceptos (video)

Domingo, 16 Feb 2014    México, D.F.    Jorge Raúl Nacif | Foto: Sergio Hidalgo          
Barba, entre los triunfadores
En la Fiesta siempre han existido diversos conceptos, maneras de interpretar el toreo. Hoy en la Plaza México alcanzaron el triunfo tres nociones distintas e igualmente válidas, pues pasearon orejas (una por coleta) la técnica y el valor de Fabián Barba, la clase de José Mauricio y el bullicio de Juan José Padilla.

Fabián cortó la primera oreja del festejo, un trofeo con un gran peso específico y un valor muy especial. Y es que el menudito torero hidrocálido se fajó y plantó cara a un ejemplar complicado y que requería mucha precisión en los toques. Con una cabeza muy clara y siempre bien colocado, cuajó muletazos de una gran reciedumbre.

Muy firme se quedó cuando el de La Soledad le miraba, y con buena técnica le salía hacia adelante para poder ir estructurando un trasteo en el que sobresalieron derechazos de bella factura. Como un cañón se fue tras el acero y cobró una estocada para pasear el muy merecido trofeo.

José Mauricio dejó huella de su clase y ese empaque tan especial que posee. Con notorios avances en su toreo de capote, recibió a su primero con suaves lances a la verónica y luego endilgó un muy bonito quite por gaoneras e intercalando una caleserina.

El toro tenía calidad y nobleza pero exigía una adecuada colocación entre pase y pase. Cuando Mauricio se colocó en el sitio, logró dibujar derechazos elegantes y, particularmente, tres naturales de buen calado, componiendo muy bien la figura y dándole dimensión al muletazo. Luego de una estocada traserita, paseó una oreja.

El tercer trofeo fue para Juan José Padilla, que anduvo muy en lo suyo, bullidor y hasta tremendista. Bien toreó a la verónica y colocó las banderillas con interesante lucimiento, poniendo al público en pie al conseguir el violín. Inició su faena de muleta con un afarolado de rodillas, momento en el que fue prendido aparatosamente y sufrió una herida por debajo del labio.

Sin arredrarse y con raza, volvió a  ponerse de rodillas para ligar derechazos y posteriormente brindar un trasteo alegre por ambos pitones, toreando un tanto rapidillo pero con emoción. El toro acudía con movilidad y buena dosis de calidad, lo cual aprovechó Padilla para, a su estilo, terminar por pasear la oreja, luego de pinchar en la primera oportunidad.

A su primero, un toro noble pero que tuvo poco fondo de bravura, le recetó buenos pares de banderillas y luego algunas series bien ligadas de derechazos, pero la faena fue a menos como a menos vino en ejemplar, y todo terminó por diluirse.

El segundo de Fabián Barba no tenía prácticamente un pase, de tal forma que el de Aguascalientes solamente pudo estar esforzado y voluntarioso.

Para José Mauricio fue el octavo, un ejemplar manso que terminó refugiado cerca de tablas. El de Mixcoac anduvo con mucho tesón, pisándole siempre sus terrenos y dándole todas las ventajas, en lo que fue una labor meritoria pues el toro terminó por desarrollar sentido.

La tarde fue cuesta arriba para Alfredo Gutiérrez, pues sorteó dos ejemplares que brindaron prácticamente nulas opciones. El público le protestó duro al sentir que le pegaron demasiado a su primero en el caballo, aunque desde nuestra perspectiva en la plaza parecía que la puya no “partía pelo”, y por eso el piquero seguía en suerte… y de hecho, el toro sangró poco.

De ahí en más, algún sector le protestó todo al torero, que abrevió al no verlo claro y andar un tanto tenso ante un toro que no pasaba completo y que más parecía un buey de carreta. Los pitos vinieron al considerar el público que Gutiérrez no se había esforzado lo suficiente, aunque había poco que hacer.

Su segundo fue deslucido y terminaba con la cabeza a media altura. Gutiérrez, más centrado, aplicó sus conocimientos para intentar sacarle partido, pero finalmente el tema no cobró alturas.

Ficha
México, D.F.- Plaza México. Vigésima corrida de la Temporada Grande. Unas cuatro mil personas, en tarde agradable y con algunas ráfagas de viento. Ocho toros de La Soledad, desiguales en presentación y descastados en general, diversos en su juego. Pesos:482, 497, 485, 477, 476, 487, 481 y 518 kilos. Juan José Padilla (blanco y oro con remates negros): Palmas y oreja. Alfredo Gutiérrez (celeste y oro): Pitos y silencio. Fabián Barba (azul marino y oro): Oreja y palmas. José Mauricio (canela y oro): Oreja y silencio tras aviso. Incidencias: Padilla pasó a la enfermería para ser atendido de un corte por debajo del labio. Cristian Sánchez saludó desde el tercio por sendos pares de banderillas. El festejo duró tres horas con 50 minutos


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