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Ruedo: Advertencia

Miércoles, 09 May 2012    México, D.F.    Heriberto Murrieta | Récord   
La columna de este miércoles

El ganadero José Marrón obsequió el nombre: Eduardo Martín Jáuregui. Excelente idea. Era la persona indicada para explicar cómo se logró que el toreo fuese nombrado patrimonio cultural inmaterial en el estado de Aguascalientes. Eduardo dijo ante el público reunido en el Museo Taurino de la capital hidrocálida que es factible que eso mismo pueda conseguirse en la Ciudad de México pero fue claro al advertir que nombrar al toreo como patrimonio cultural no implica de ninguna manera estar a salvo de eventuales prohibiciones. El acreditado notario mencionó públicamente el nombre de la primera dama Margarita Zavala como partícipe crucial en el frenado de la iniciativa abolicionista.

El diestro Antonio Urrutia recalcó que la Asociación de Matadores también luchó en las últimas semanas por alejar el fantasma de la prohibición. Hizo lo propio la Asociación Nacional de Criadores de Toros de Lidia. El presidente de la agrupación de toreros se sorprendió al apercibir que en reciente charla Pedro Joaquín Coldwell, presidente nacional del PRI, se confesó aficionado y demostró estar perfectamente enterado de la situación por la que atraviesa la Fiesta en nuestro país.

Desvencijado

La imagen de El Pana en Aguascalientes era la de un hombre desastrado. Había pasado  dos días dentro de un hospital debido a una deshidratación combinada con problemas hepáticos y pancreáticos. Una torta de descompuesto jamón engullida días antes en Tijuana lo mandó al hule. El suero que goteaba lentamente hacia la vena del novelesco personaje no logró reanimarlo y cuando llegó a la Monumental parecía que venía llegando de una kilométrica peregrinación que lo dejó para el arrastre.

Ya en el patio de cuadrillas, el viejo hechicero parecía derrotado de antemano. Se sentó en la pequeña barda que se encuentra afuera de la enfermería y saludó a los curiosos con la mirada perdida, como un autómata. Esta vez no se engomó el pelo, lo que acentuaba su aspecto desaliñado. Meditabundo y lacio, visiblemente enfermo, con los ojos amarillos, no debió salir a torear en aquellas pésimas condiciones. En la plaza navegó sin rumbo, sudó frío, se quitó la casaquilla, anduvo a la deriva y pasó fatigas. Lo único que lo sacó a flote fue su conocimiento del oficio.

Que el torero y nadie más decida si debe continuar, pero en el aire bochornoso de Aguascalientes quedó flotando una pregunta dolorosa: ¿Ahora sí llegó la hora del adiós?

Empaque alicantino

Magníficos fueron los resultados artísticos de las corridas del fin de semana pasado en la Feria de Aguascalientes. Con su pinturería característica, Alejandro Talavante indultó el sábado a un buen toro de Begoña. Dentro de la arquitectura de su faena, sorprendió con un novedoso cite por la espalda, con la muleta a rastras. Reunido siempre, Talavante reafirmó su sensacional acoplamiento con el toro nuestro. Esa tarde, Diego Silveti trazó naturales de excelente factura, deletreando el toreo con largueza y sentimiento.

Pero lo grande llegaría el domingo con José María Manzanares y Arturo Macías. Lo mejor que le he visto al alicantino en México. Paró a su primer toro de Fernando de la Mora con una brega imperiosa, girando con él sin desenganchar sus embestidas en el centro del redondel. Inteligente y aplomado con la muleta, atrajo el viento de su padre pero con un estilo propio y un gusto que nos revela sus altos niveles de calidad estética. Y por si fuera poco, está convertido en el mejor estoqueador del panorama actual. José María se perfila con la empuñadura de canto para luego girar la muñeca y volcarse con la espada convertida en cañón.

Arturo Macías no se quedó atrás. Se nota la mano de su apoderado Fermín Espinosa "Armillita". El quite a su primer toro fue de antología. Por tafalleras, abrochadas con una tijerilla sutil y dos largas impecables, sin mover ni un ápice las zapatillas. Mantuvo el nivel de intensidad con la muleta, demostrando que el valor y una interpretación relajada pueden amalgamarse en una misma faena. Diversas circunstancias han retardado su llegada a una cima que sin duda sigue a su alcance.

Ubicado

La autocrítica es un rasgo de inteligencia y madurez. Durante una entrevista radiofónica en Aguascalientes, Octavio García "El Payo" reconoció que sus desconcentraciones lo hacían salir "crispado" a los ruedos, y rechazó categóricamente que el público de la Plaza México lo haya malinterpretado durante sus actuaciones de la Temporada Grande.

La gente percibe cuando el torero no anda bien en su interior, nos decía. Avance grande el de un torero que se ha sabido ubicar de cara a su cita crucial en la Feria de San Isidro. 


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