Lo que corresponde para hoy comenzar es el reconocimiento a la entrega y disposición de la terna de esta noche en Guadalajara, compuesta por Calita, Sergio Flores y el madrileño Víctor Hernández. Ni modo, a pesar de tanto esfuerzo ganadero, el encierro de Ordaz hoy no funcionó. Serios por delante, algunos incluso cosecharon aplausos al saltar al ruedo, pero a la hora buena no embistieron.
Si bien Sergio Flores fue el triunfador debido a su entrega y pundonor ante un público -el de la "Nuevo Progreso"- exigente a más no poder; eso, precisamente es lo que los impulsa a entregarse y, como hoy cosechar el reconocimiento de la parroquia tapatía, pues no queda de otra.
Tanto Ernesto Javier "Calita", como el madrileño Víctor Hernández, quien además se las vio con un toro de regalo, increíble del mismo hierro, justamente recogieron el respeto de los aficionados de esta plaza.
El primero del lote de Sergio Flores no se empleó en el capote, pero acudió con fuerza en la suerte de varas hasta derribar al picador, y luego se llevó feamente por delante al banderillero Gustavo Rodríguez para mandarlo a la enfermería, por fortuna sin consecuencias.
Flores realizó un trasteo serio, a pesar de las pocas facilidades que daba el del hierro de Ordaz, mientras que con "Hacendado", el quinto de la noche, el torero de Apizaco tuvo mejor suerte. Aunque el toro no dio facilidades en el primer tercio, al final mejoró y ello le permitió comenzar su faena con una muy torera vitolina para luego, en el centro del ruedo dejarse venir al toro desde las líneas del tercio.
Sergio le dio distancia para continuar un buen trasteo entre emocionados olés, a pesar de la dificultad del viento que molestó toda la noche. El toro se dio luego a buscar las tablas, pero Flores se la jugó en los terrenos del astado. Redondeó el trasteo con muy ceñidas manoletinas y un espadazo hasta la cintas para cortar una oreja con fuerte petición de la segunda.
Calita buscó afanosamente la cuadratura en sus dos enemigos, pero no había por dónde. Bonito sí, el abre plaza; un colorado, aldinegro, ojalado, hociblanco y calcetero, muy serio por delante. Pero como mi comadre Lupe: muy bonita estampa, pero nada más. El segundo de su lote, "Tecolote", hasta el público le aplaudió, mas no embistió. La esforzada labor de Calita terminó con un aviso acompañado de palmas.
Víctor Hernández hay que reconocerle su disposición. Incluso se fue a la puerta para aguantarle al de su presentación un frenazo antes de torearlo con una larga afarolada por el pitón derecho. Ya de pie, "Recaudador" no acudió a su capote, y además le dio por sosear al de Ordaz.
El último toro de la noche habló el mismo idioma. Y el séptimo, obsequiado por el hispano, con la mejor voluntad del mundo, para colmo de males tampoco sirvió, así que habrá que verlo con mejor materia prima.