Los cuatro espadas del doble mano a mano celebrado hoy en Apizaco, lograron tocar pelo durante la corrida extraordinaria en la que, pese a la ausencia de Roca Rey, hubo gran respuesta del público, en una tarde que dio al traste ante las condiciones del encierro que no dio el juego esperado, pero con el que los cuatro toreros del cartel se esforzaron para cortar una oreja por coleta.
Así las cosas, El Zapata, con un toro bien armado corrido en el lugar de honor, pero que fue débil, le dio faroles de rodillas primero en los medios y luego en tablas, pasando a la simulación de la suerte de varas donde el toro recibió escaso castigo. El torero cogió los palos para hacerse aplaudir por su voluntad. Luego, inició su labor muleteril con toreo por alto, y posteriormente en una de la series el astado se echó y ya poco había que hacer sin embargo todavía apreciamos intentos para extraerle algo más. La estocada produjo abundante hemorragia dejándose llevar el público por ello, solicitando la oreja que se concedió después que el toro fue pitado en el arrastre.
El que abrió plaza, "Panadero" de nombre, mostró poco celo en el capote pero alcanzamos a ver el recibimiento diferente mediante lances a una mano con previo giro. Después de un puyazo, cuando inició la lluvia, El Zapata ejecutó un quite combinado con movimiento de pies, y más tarde adornó el morrillo con disposición en el tercio de banderillas. El trasteo se fue diluyendo por la falta de recorrido del toro, al que despachó de un pinchazo hondo y dos descabellos para escuchar palmas.
Aseado estuvo Sergio Flores con el capote ante su segundo, un toro que fue bien al caballo en el único puyazo del que salió sin fuerza, lo que orilló al matador a llevarlo con mucho cuidado para evitar que eso se repitiera. Realizó un trasteo en dos partes: una con torería evidente y la opuesta con acompañamiento de la "Pelea de Gallos", para mostrar otra versión de Sergio con vueltecitas y toreo para la galería. Mató de una estocada caída que surtió efecto para que se le concediera, de manera correcta, una oreja, mientras que la petición de otra no procedía. El torero se molestó por este hecho y al pasar frente al juez, tiró el trofeo que se la había entregado.
También poca fuerza mostró un castaño, primero del lote de Sergio, quien hizo una labor discreta con la capa dando paso a un puyazo defectuoso y labor de trámite por parte de la cuadrilla en el segundo tercio. Vino un desarme y algo de viento empezó a molestar aparte que el toro perdió las manos. Toreó en series aceptables, pero con mediana respuesta del público, que sacó algunos pañuelos tras el pinchazo, al tiempo que había sonado un aviso.
Al hispano David de Miranda correspondió otro débil y además rajado al final al que toreó bien con el percal. La faena fue brindada al público y ejecutada con mucho tiento a pesar de lo cual el de Villa Carmela cayó en varias ocasiones por su falta de fuerza. Las pocas embestidas fueron aprovechadas para instrumentar una buena serie de naturales y ya poco duró el gusto cuando el toro se empezó a escupir teniendo que terminar de torearlo en tablas. Mató de estocada entera y recibió un oreja.
El tercero de la función, que se llamó "Romántico", embistió de salida con fuerza y remató en tablas, por lo que hizo concebir más esperanzas. La labor capotera de David pasó inadvertida, el toro empujó en el peto y el piquero lo prendió bien. El torero fue cogido sin consecuencias al inicio de la faena en la que destacaron unas series con la mano derecha. Mató de una estocada fácil para escuchar una fuerte petición de oreja que no prosperó y se tuvo que conformar con una salida al tercio.
El cuarto de la tarde que correspondió a Marco Pérez, y fue otro toro flojo. El salmantino entusiasmó a la gente con su toreo de capote. El puyazo fue breve y se hizo aplaudir en el quite por chicuelinas. En los primeros compases de la faena cayó el toro pero aprovechando su buen estilo, Marco le sacó a cuentagotas los muletazos por ambos lados. Después de señalar un pinchazo arriba, dejó buena estocada recibiendo en premio la oreja.
El segundo del salmantino fue protestado fuertemente de salida por su notoria falta de presencia y estar acalambrado, así que fue devuelto saliendo en su lugar uno de El Salitrillo, igual de poco trapío. Las protestas no se hicieron esperar, impidiendo que agradecieran al joven coleta los intentos de faena que terminó de dos pinchazos y media ración de acero, para concluir la corrida de dicha manera y sin la brillantez esperada, luego de la gran expectación que había generado con el anuncio de Roca Rey, que ya no pudo venir a torear a Apizaco, y cuya sustitución de hoy corrió a cargo de De Miranda y Pérez, algo pocas veces visto de dos por uno.