El reconocido empresario taurino y ganadero Armando Guadiana recordó una de las fechas más emblemáticas para la historia del toreo y de la carrera del matador de toros regiomontano Eloy Cavazos, quien el próximo 27 de mayo cumplirá 43 años de aquella tarde en la que abrió la Puerta Grande de Las Ventas de Madrid, convirtiéndose en el último torero azteca en conseguirlo.
A nombre de Casa Guadiana, el ganadero ofreció una comida en reconocido hotel de la urbe madrileña en honor a Eloy Cavazos, que estuvo acompañado de otro grande del toreo como lo es el matador de toros colombiano César Rincón, además de diversas personalidades allegadas al también llamado Pequeño Gigante de los Ruedos, entre las que destacó la presencia del matador hidrocálido Fabián Barba, y del torero colombiano Hernán Ocampo “Guerrita Chico”.
Guadiana agradeció a los presentes atender la invitación de celebrar la efeméride de una fecha que sigue llenando de gloria la fiesta brava en México, reconociendo así la importante trayectoria del torero regiomontano que logró convertirse en figura del toreo y que próximo está a celebrar 50 años de alternativa. La acertada iniciativa de Guadiana por reunir a dos íconos de la tauromaquia en las figuras de Cavazos y Rincón tuvo como resultado que se manejara la posibilidad de que ambos vuelvan a torear juntos en 2015, cuando se cumplan los 50 años como matador de toros del mexicano.
Aprovechando este marco de nostalgia y celebración, el matador de toros Eloy Cavazos recordó lo importante que fue para su carrera profesional y sobre todo para su vida llegar a Madrid y triunfar, pues considera que esa tarde fue el parte aguas que definió su rumbo.
"Realmente estar en Madrid y presenciar una vez más la Feria de San Isidro es algo hermoso que me llena de motivación porque recuerdo que aquí sufrí mucho, pasé miedo, pero también tuve grandes satisfacciones. Abrir la Puerta Grande me dio una categoría en el mundo del toro que nunca imaginé, pude convencer a la gente que no creía en mí, y a los que ya me tenían fe pude recompensarlo. Madrid fue lo más importante de mi vida, sino hubiera llegado esa Puerta Grande no hubiera sido nadie", compartió en entrevista exclusiva el torero regiomontano para NTR Medios de Comunicación.
Con la sencillez que siempre lo ha caracterizado dentro y fuera de los ruedos, Cavazos reconoce que nunca imaginó que podría llegar tan lejos y mucho menos se planteó la idea de convertirse y mantenerse por décadas como una de las figuras más importantes de la tauromaquia en el mundo.
"En honor a la verdad nunca lo pensé. Tomé la alternativa en 1966 y a los pocos años llegué a Madrid, estando aquí me fui abriendo paso, y Dios me permitió la dicha de llegar a ser figura. Yo quise ser torero para comprarle una casa a mi mamá, para dejar de pagar renta, para comer tres veces al día, para salir de pobre y de la miseria en la que vivíamos, y a base de constancia y de no dejar de creer en que podía volverse realidad todo llegó.
Asimismo, el maestro tiene presente lo que le preguntó a su apoderado, Rafael Báez, cuando triunfó en Madrid:
"Le preguné si ahora sí podría comprarme más trajes de luces, casa a mis hermanos, y a todo me decía que sí, y así fue, empezamos a conseguir más logros y de ahí pude mantenerme como una figura que le peleó a las figuras de la época en España, México, Venezuela, y Portugal", puntualizó el matador, que espera que pronto un torero mexicano pueda conseguir abrir de nueva cuenta la Puerta Grande de la catedral del toreo.