Si bien la vida de los toreros es ir de plaza en plaza, de recorrer las carreteras y hasta de cruzar los mares, en ocasiones el ajetreo se vuelve un poco cansado, pero todo se olvida cuando se está delante de la cara del toro que es el fin absoluto en la vida de alguien que sueña con los primeros sitios dentro del toreo.
Esta semana el español Manuel Perera hará el periplo de torear hoy en la segunda corrida de Feria en Hopelchén, Campeche, para luego viajar el lunes a España y matar un toro el miércoles en la ganadería de La Galana y regresar casi de inmediato a México, para su compromiso del sábado 18 en Hecelchakán.
Todo esto le servirá como preparación para su comparecencia del sábado 25 de abril en la Copa Chenel, en Colmenar de Oreja, donde actuará al lado de Tomas Angulo y García Pulido para matar toros de las ganaderías de María Cascón y Martín Lorca.
"Lo principal en mi vida es el toro. Torear ha sido y es mi salvación, lo que me da la vida, lo que me hace levantarme con ilusión y ganas de vivir por la mañana. La más mínima oportunidad que tengo de ponerme delante de un animal y haga lo que me gusta y de cumplir con todos mis compromisos lo haré, pero más que compromiso con alguien es conmigo mismo y con lo que le debo al toro y al toreo".
Para Perera, nacido el 7 de agosto de 2001 en Villanueva del Fresno, no ha sido fácil transitar por el mundo de los toros, ya que desde novillero su carrera ha estado marcada por distintos percances, siendo dos los más graves. El primero un accidente de carretera en 2019, que le ocasionó un "trauma craneal" y que se derivó en un "coma inducido" y el segundo, dentro de la Feria de San Isidro de 2021, celebrada en la plaza de toros de Vistalegre, cuando sufrió una grave cornada de dos trayectorias que desgarró la pared abdominal y otra que llevaba a la evisceración intestinal.
"Ahora mismo se acerca una fecha muy importante para mí que es el 25 de abril, mi primera clasificatoria en la Copa Chenel, será mi vuelta a torear a España después de dos años, así que toda ocasión que tenga de torear es poca. Gracias a Dios he podido torear bastante el año pasado y me siento preparado. Ahora mismo tengo estos dos compromisos en el estado de Campeche. Yo tenía organizado mi viaje para estar esta semana completa en México, pero me salió esta oportunidad de prepararme en una ganadería el próximo miércoles para mi vuelta en España y decidí viajar y enseguida regresar a Campeche".
Dijo que esa ganadería La Galana, enclavada en Jerez de la Frontera, le sienta bien y es muy importante para él ya que fue ahí donde volvió a matar un toro después de su grave cornada en Vistalegre.
"Por eso es algo muy significativo e importante para mí. Creo que debo estar ahí, por el compromiso personal que tengo conmigo mismo. Lo de los viajes puede ser cansado, pero intentaré descansar en el avión que es donde pasaré más horas. Al final los viajes forman parte de la vida del torero, tenemos que aprender a vivir con ello y es algo que no me pesa".
Ante la falta de oportunidades en España, donde cada vez se cierra más el circuito, el extremeño hizo su campaña en América.
"Tuve la ocasión de torear tres corridas en Ecuador, siete en México y 42 en Perú. Ha sido la temporada más larga de mi vida. Perú es un país para mi muy especial, que me ha acogido en el momento más complicado de mi vida, al igual que México donde también quiero abrirme camino y agradezco todas esas oportunidades que me han dado de poder expresarme y sentirme torero, que al final me siento torero, pero a uno les reconforta también cuando le hacen sentirse torero".
Es por ello que Perera se siente agradecido con las empresas que le han dado oportunidad de torear en todas estas plazas, grandes o pequeñas.
"América me lo ha dado y le debo mucho a todos estos pueblos, pequeñitos muchos de ellos con su idiosincrasia y su forma de entender la tauromaquia y la vida en general, pero les debo mucho y ojalá algún día pueda ser figura del toreo y poder regresar a ellos y darles y devolverles todo lo que me han dado".
Habló también de la importancia de volver a sacar la cabeza en el certamen de la Copa Chenel, ya que al final, como los años anteriores, está la oportunidad de volver a Las Ventas, el gran escaparate para todos los que participan.
"La verdad que la pelea es complicada, hay mucha rivalidad y muchos compañeros muy fuertes con mucho qué decir en el toreo. Yo estoy convencido de mí mismo de quien soy como persona y que me hace convencerme de quien soy como torero. Estoy muy mentalizado, preparado y con la ilusión por las nubes y yo creo que con lo mínimo que un toro se mueva voy a poder sacar a relucir el torero que soy y todo lo que llevo dentro para que sea el primer jalón y el punto de inflexión en mi vida para despegar y para que se empiece a contar conmigo en las ferias importantes".