"Me sentí torero otra vez": Manolo Martínez
Sábado, 08 Ago 2009
Guadalajara, Jal.
Fernando Barrera/ Corresponsal
Está de vuelta
Después de una carrera de altibajos, Manolo Martínez Ibargüengoytia se alejó de los ruedos, trabajó en un astillero en Estado Unidos, pero la sangre llama y ahora, asegura, se siente más conciente de lo que significa continuar con una carrera y portar un nombre que pesó por muchos años en la fiesta taurina mexicana.
Manolo lidió dos ejemplares de Cuco Peña, con edad y peso. El primero, de escaso juego apenas le dejó estar bien con el capote. El segundo bravo y noble, pero con poco recorrido. Con ese, Martínez estuvo a la altura, se notó bien entrenado física y mentalmente.
-Me sentí torero otra vez, pude disfrutar por momentos lo que estaba haciendo, me sentí bien y con 20 corridas que tengo por delante voy a llegar al punto exacto.
El primero no le pude hacer gran cosa, se paró muy pronto y eso desilusiona un poco, pero fue una buena prueba porque no dejé caer el ánimo y con el segundo pude estar más a gusto, sobre todo porque iba paso a paso y eso exige mucho, pero me siento tranquilo porque le hice lo que pedía.
-¿Por qué dejó los ruedos?
-Me faltó madurez, estaba muy chavo, tenía la cabeza un tanto dispersa en otras actividades como la ganadería, la plaza de toros, me casé, vino mi hija y le falté el respeto a una profesión tan bella.
-Pero los toreros cambian y usted lo hizo.
-Sí claro, estoy más maduro, motivado por volver, me siento tranquilo y conciente de lo que estoy haciendo, sé que no será fácil, pero estoy con la ilusión a tope.
Ahora, Manolo Martínez sabe que para buscar un nombre propio en la fiesta debe estar en condiciones óptimas para forjar un nombre propio.
Manuel Fernando Martínez Ibargüengoytia nació el 20 de febrero de 1971, en Monterrey, Nuevo León. Debutó de luces el 19 de enero de 1992 en San Luis Potosí, junto a Ricardo García Rojas y Alfonso Ramírez "El Calesa", con novillos de Espíritu Santo.
Se hizo matador de toros el 19 de marzo de 1995, en Monterrey, con Eloy Cavazos de padrino y Pepe Luis Vargas de testigo, confirmando el 1 de marzo de 1998 con el toro "Traguito", de Lebrija, con Miguel Espinosa "Armillita" de padrino y Cristina Sánchez por testigo.
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