Beto Preciado estrena nuevos apoderamientos
Viernes, 07 Ago 2009
México, D.F.
Jorge Raúl Nacif
Apoderado de lujo
El conocido subalterno Alberto Preciado Meléndez, quien fuera ya apoderado de Jorge Gutiérrez durante su campaña de despedida, administrará las carreras de los jóvenes diestros Pepe López y Fermín Rivera.
Todo inició cuando Pepe López le pidió a Don Beto la oportunidad de entrenar con él, allá en San Luis Potosí, y ahi surgió la posibilidad del apoderamiento. Poco después, Fermín Rivera hizo lo propio.
"Pepe López me buscó hace un par de meses y bueno, comenzamos a entrenar y ahí andamos a ver si nos acoplamos; por lo pronto ya lo estoy apoderado. Un día, Pepe López invitó a Fermín a entrenar, y bueno, ya también me pidió que lo apoderara, así que en eso estamos", comentó Beto Preciado.
Para aceptar el reto de apoderar a estos dos jóvenes toreros, Alberto Preciado ve muchas buenas cualidades en ellos, aunque esta consciente de sus defectos, mismos que intentará corregir en cada entrenamiento.
"Pues principalmente son dos muchachos que tiene muy buen tipo de torero y el valor suficiente. Y claro, poseen calidad para torear, aunque sí tienen sus defectos respectivos, sobre todo porque cuando uno entrena solo pues se agarran algunas mañas, y bueno, en ese proceso estamos, de entrenar y quitar defectos. Los dos están poniendo muchísima afición y están progresando", explicó Don Beto.
Por lo pronto, ambos toreros tienen ya una fecha por delante, nos contó Preciado. Fermín Rivera toreará el día 14 en San Luis, acartelado con Fermín Spínola y Fabián Barba, ante toros de El Nuevo Colmenar. Pepe López hará lo propio el 17, en Santa Clara, junto con Guillermo Martínez y José Mauricio, con toros de San Martín. Por lo pronto, Don Beto no pierde el tiempo.
"Ahora lo que hago es comunicarle a todos mis contactos que ya los apodero, moviéndome mucho para conseguir fechas y haciéndole la lucha. Además seguimos entrenando muy duro, tentando y quitándoles los defectos que traían", explicó.
El apoderar a Jorge Gutiérrez sin duda alguna requirió de mucho esfuerzo y responsabilidad, como él lo explica, y le sirvió para ganar experiencia en esta faceta.
"Cuando Jorge se quedó sin apoderado, yo empecé a encargarme de hacerle todo: escoger los toros, sortearle y mucho más. Entonces el matador me pidió que lo apoderara formalmente y aceptó, lo que fue una gran responsabilidad pues se trataba de una figura. Yo me apliqué mucho y creo que las cosas salieron bien", conluyó
Comparte la noticia