Bruno Aloi sabe que las cornadas son gajes del oficio. Sin embargo, no ha escatimado paciencia en su recuperación, y más de dos semanas después del grave percance de Zacatecas, mantiene la mira puesta en su reaparición, que espera pueda ser el domingo 1 de noviembre en Tlaxcala.
La molestia más grande la tiene en el nervio radial que resultó lesionado. Este nervio es el más largo del miembro superior, y controla el movimiento y la sensibilidad en el brazo, el antebrazo y la mano.
"Me cuesta trabajo peinarme, por ejemplo, y aunque eso parece algo muy sencillo de hacer, a veces la mano no me responde como quisiera", afirma Bruno, quien lleva puesta una manga de compresión a la medida que utiliza todo el día, además de un cabestrillo para no exponer de manera innecesaria el brazo a ningún movimiento brusco.
A pesar de estos inconvenientes, desde hace varios días ha estado sometido a un intenso tratamiento de fisioterapia que está dando muy buenos resultados, y ha experimentado una notable mejoría, por lo que a finales de octubre espera estar recuperado.
Por otra parte, también tiene fracturada una costilla del lado derecho, que no le habían diagnosticado el día de la cornada, pero que tampoco ha sido impedimento para afrontar este contratiempo con entereza, la de un hombre que ya sabe lo que es estar herido, aunque en este caso no en las piernas, sino en la parte superior del cuerpo.
"Esta es la tercera cornada que me pegan, y sí he sentido distinto el hecho de no estar herido en las piernas, sobre todo como la vez anterior, que fue en ambas. Poder moverme con naturalidad me resulta agradable, no obstante que aún tenga dolores derivados de una lesión que pudo ser todavía más grave. Visto ese panorama, se trató de un milagro, y doy gracias a Dios de estar contándolo".
"La cicatrización ha avanzado bien y el doctor Jorge Uribe prefirió que siga con la mitad de los puntos de sutura puestos, ya que ahora estoy haciendo distintos ejercicios de rehabilitación y es preferible esperar para la región de la herida no se vaya a abrir. El próximo miércoles me va a retirar el resto de los puntos".
Fisioterapia fraternal
La rehabilitación la están llevando a cabo su hermana Daniela, que es especialista en neurorehabilitación, y conjuntamente con el fisioterapeuta Eric Ovando, el torero capitalino ha sentido una notable mejoría en la sesiones diarias de unas cuatro horas a las que se está sometiendo, por lo que eso lo mantiene motivado y con ganas de ponerse pronto delante del toro.
"Venía con una racha muy buena con la espada, y el toro me pegó un tope fuerte en el primer intento, y quizá ahí me fracturó la costilla. En el segundo viaje no me la perdonó y el pintón se enganchó en el fajín, y luego de la zarandeada que me dio, ahí ocurrió la cornada. En cuanto salí del ruedo pensé que sólo era el golpe, pero comencé a sentir caliente la parte alta del hombro y el cuello, y cuando me quitaron la chaquetilla la sangre comenzó a brotar, por lo que fue preferible que me llevaran a la enfermería".
Estos momentos de zozobra han ido cayendo en la mente de Bruno de manera gradual, y conforme han transcurrido los días, ha estado deseando volver a hacer la suerte suprema para ver cómo la afrontará, ya que no sabe cómo vaya a reaccionar su mente.
Volverse a poner delante
"Espero poder matar un par de toros antes de vestirme de luces, con la finalidad de saber cómo me encuentro con respecto de esta cornada, sobre todo ahora que estaba haciendo bien la suerte de matar y consiguiendo buenos resultados, gracias a que fui puliendo un consejo que el maestro Uceda Leal me dio en la ganadería de Baltasar Ibán un día que coincidimos en un tentadero. Así que espero volver a estar a ese nivel o mejor con la espada para que los triunfos trasciendan".
Si su recuperación avanza como hasta hoy, es posible que reaparezca el domingo 1 de noviembre en Tlaxcala.
"Me hace mucha ilusión torear en Tlaxcala porque quizá sea una de las plazas donde más veces he estado como espectador, en muchas de ellas con mi abuelo, cuando lidiada alguna corrida o novillada. Asimismo, me entusiasma que el debut de la ganadería El Recuerdo, de los Barroso, fue con una novillada que toree en Morelia, y en esta presentación con una corrida de toros, me volvería a tocar la suerte de lidiar sus toros en mi nueva faceta. Así que esta corrida tiene esos componentes que siempre motivan de manera especial a un torero", afirmó.
En estos días en México, Bruno ha sentido el cariño de la gente y eso es algo que lo llena de satisfacción, y se le percibe más maduro y abierto, tranquilo consigo mismo, y consciente de que ahora toca seguir adelante con las ganas de que su carrera se vaya consolidando.
Por todo ello, cobijado por el inmenso cariño de su familia, ha podido afrontar esta cornada de Zacatecas con el talante de una persona que sabe lo que quiere y se encuentra motivado y con la ilusión a tope para seguir adelante.
"Espero continuar con mi vocación de torero, ahora en esta nueva etapa que estoy viviendo de una manera distinta a la de novillero, y con el gusto de verme anunciado en plazas donde aún no he toreado para que más gente me conozca y se identifique con mi toreo", finalizó.