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Juan Pablo Sánchez le pone nombre a la feria

Lunes, 18 May 2026    CDMX    Juan Antonio de Labra | Infografía: LM   
Realizó dos de las faenas más trascendentes en Aguascalientes
La Feria de Aguascalientes tuvo varios triunfadores, no obstante que no fue fácil cortar las orejas derivado del tono de exigencia del palco de la autoridad. Sin embrago, entre los más destacados habría que anotar el nombre de Juan Pablo Sánchez, que fue el que le puso su nombre a este Serial Taurino como no había ocurrido antes a lo largo de su carrera.

En sus 15 años como matador de toros, Sánchez había tenido diversos triunfos en la plaza de su tierra, un escenario que, para la mayoría de sus compañeros, no ha sido fácil conquistar. De esos logros anteriores habría que destacar el que conquistó hace ya muchos ayeres, el 25 de abril de 2011, cuando cortó tres orejas y un rabo a toros de Begoña y San Miguel de Mimiahuapam, en aquel mano a mano con Sebastián Castella.

Y si este año no tuvo la fortuna de volver a cortar un rabo, se debió a que, en la primera de sus dos comparecencias, no estuvo fino con la espada. Porque aquella faena al nombre "Triguero", del hierro de Santa Fe del Campo, fue un modelo de suavidad y temple al más puro estilo de los mejores muleteros mexicanos de otro tiempo, con un ejemplar del encaste San Mateto-Llaguno que también es claro ejemplo de nuestro toro.

Así que el 25 de abril de 2026, quedará marcado en su historia personal como el día en que hizo una faena que se llevará en el corazón toda su vida y que, para muchos aficionados, fue la mejor de la feria de este año.

Con la espina clavada de no haber podido cortar ningún trofeo a "Triguero", en su segunda tarde se topó con "Tamborazo", un toro de Pozohondo que, al igual que el anterior, tenía todas las características de ese toro mexicano bajo, reunido, corto de manos, que embistió con clase a la muleta de Sánchez, que también lo cuajó a placer en una faena estructurada, medida, e igualmente templada, que ahora sí rubricó de una magnífica estocada para tumbarle las dos orejas. De esta manera cosechó la primera Puerta Grande de la feria, y la más significativa de las dos que se obtuvieron este año por los toreros de a pie.

A unos días de la posibilidad de que se anuncie su vuelta a la plaza de Las Ventas de Madrid, Juan Pablo Sánchez está en plena madurez de su carrera, consciente de que es el momento de tirar del carro de los toreros acalitanos, sereno y confiado en seguir dando alegrías a los aficionados, especialmente aquellos que todavía suspiran por ese toreo de muleta mandona y tersa, de trazos tridimensionales, como los de Capeto, como los de Manolo, aunque con un pulso muy suyo, hoy día sin igual en la baraja taurina mexicana.

La Puerta Grande de Emilio

Entre la faena de "Triguero" y la de "Tamborazo", llegó Emilio de Justo a Aguascalientes a cumplir con su única contratación en la feria y lo hizo con la corrida de De la Mora, quizá la más interesante y completa de cuantas se jugaron a lo largo del ciclo.

Después de enfrentar a un toro nada fácil, enrazado, que tendía a puntear la muleta cuando no se le sometía, después vio aparecer por la puerta de toriles a "Arrojado", el más bravo de cuantos se lidiaron en el ruedo de la Monumental. Y aunque el torero extremeño tardó en confiarse y constatar que "Arrojado" tenía un gran fondo de nobleza, que lo obligaba a desplazar sus 600 kilos con mucha soltura, yendo largo a su muleta, fue entonces que comenzó a fluir como artista en una faena que, a partir de la cuarta o quinta tanda, cobró su real dimensión.

Fue en esos trazos con la derecha, sin el apoyo de la espada, cuando Emilio sintió el cante de las embestidas de "Arrojado" y se dejó llevar por sus sentimientos, en medio del clamor del público que sintió a la par lo que estaba haciendo. Y como tumbó al toro de De la Mora de una estocada antológica, la mejor de todo el ciclo, el juez de plaza no tuvo reparo en concederle dos orejas de peso, misma que paseó con una sonrisa en el rosto tras haber solventado la papeleta con la honradez profesional que es una constante en su carrera.

Emiliano Gamero, explosiva faena

La tercera Puerta Grande de la Feria de San Marcos 2026 llegó hasta la última tarde, la del domingo 10 de mayo, cuando Emiliano Gamero enfrentó a "Pensador", un bravo toro de Marrón con el que dio un gran espectáculo de principio a fin de una lidia intensa y vibrante.

La petición mayoritaria de una segunda oreja fue contundente, y así fue como cortó ese otro trofeo que le permitió salir a hombros, por lo que se metió, de última hora, al reducido cuadro de honor de los triunfadores del Serial Taurino al lado de Sánchez y De Justo.

Diego Sánchez y "Andrea"

De "Arrojado" de De la Mora a "Andrea" de Tequisquiapan, esas ganaderías "gemelas", llegó otro torero de la tierra a demostrar que sus avances no son en vano y que clama a gritos por más oportunidades, pues desde que tomó la alternativa a los 16 años, en abril de 2014, no ha toreado más de 75 corridas, una cifra raquítica que habla de su falta de continuidad, no obstante que los triunfos que ha obtenido en plazas de categoría, como La México, Guadalajara, o la misma de Aguascalientes.

Se trata de Diego Sánchez, primo de Juan Pablo, hijo de Luis Fernando, un torero de dinastía que superó una primera tarde de mucha presión para disfrutar otra de mucho toreo, sobre todo el que hizo con "Andrea" prácticamente desde que se abrió de capote y toreó bellamente a la verónica. A partir de ahí demostró que venía a romperse y así sucedió, pues todo cuanto hizo tuvo la fibra de la sinceridad y el corazón en un puño.

El toro de Tequisquiapan fue un vendaval en el inició de la faena, de rodillas y en los medios, y no se cansó de embestir largo, con ritmo y alegría, rebosándose de lo lindo en cada uno de los muletazos de Diego, que no tuvieron mácula y siempre lo llevó largo, muy largo, en trazos que pusieron al púbico al rojo vivo.

Toda la faena discurrió en los medios y mantuvo esa misma intensidad, algo que no es habitual en estos tiempos que corren, ahí donde en la cabaña brava mexicana muchas veces se echan en falta este tipo de toros que aportan tanta emoción a la lidia. Y aunque pudo haber buscado un indulto –el toro ciertamente lo hubiese merecido–, prefirió acortar la faena y dejarla en lo que había sido: conjunción, armonía y temple, para echar por tierra la obra con el pinchazo que antecedió a una buena estocada y tenerse que conformar con el corte de una solitaria oreja en vez de las dos, o quizá también de un rabo.

A sus 27 años, Diego Sánchez se encuentra en ese momento dulce de dar un salto cualitativo en su carrera, pues es un hombre inteligente, serio y responsable, que sabe lo difícil que está el patio como para conformarse con poco. Así que ahí tiene una asignatura pendiente, que también dependerá de las nuevas oportunidades que le den, sabedor de que no podrá dejar escapar una sola de aquí en adelante.

Una faena magistral de Luque

Además de las dos faenas ya descritas, en esta feria también quedó inscrita como una obra de grandes vuelos la que Daniel Luque hizo a "Santander", un toro de Tequisquiapan que fue incierto de salida y gracias a su buen trato y convencimiento, acabó metiendo en la muleta de manera formidable.

De no haber sido por su colocación, las distancia a las que se colocó, y las alturas que empleó en su muleta durante el trasteo, seguramente "Santander" no hubiera terminado de entregarse como lo hizo, sobre todo en unos soberbios naturales en los que Luque demostró que el último tiempo del muletazo es el acabado más fino que atesoran las figuras del toreo.

Aunque no hubo una petición fuerte de una segunda oreja, ni mucho menos, este trasteo debió haber sido premiado con dos orejas de ley, pues también para esto está la autoridad de plaza, para dejarle entrever al público que este tipo de obras merecen un doble premio, máxime si se coronan de forma ejemplar con la espada e independientemente de que se hagan con el toro que abre el festejo.

Al margen de este hecho, lo realizado por Luque con "Santander" ahí queda como modelo de torería, entendida ésta como el arte de lidiar reses bravas, con el fundamento vital de la lidia al servicio del toreo, y el sentimiento del toreo como consecuencia de la lidia. Sí señor.

Otros toreros que también puntuaron

Del resto de espadas que también cortaron una oreja por tarde hay varios, entre los que destaca la versatilidad de Antonio Ferrera, que en la misma tarde fue capaz de hacer una faena de templa, calidad y pulso a un buen toro de Campo Real, y luego otra de corte tan emocionante como huracanado a un bravo ejemplar de Santa Inés, en esas dos facetas que domina el extremeño, que es un ídolo de esta plaza y un torero muy apetecible para el público mexicano.

En el rango del mérito, hay que señalar la doble actuación de Leo Valadez, que viene saliendo de un grave problema de salud que casi le cuesta perder una pierna derivado de una gangrena producto de una cornada infectada. Se le notó despierto, inteligente y torero, con un oficio pleno en cuatro faenas que dejaron buen sabor de boca, sobre todo la que hizo al toro "Vida Mía" de Begoña, aunque le faltó redondear para meterse en el cuadro de máximos triunfadores. A pesar de ello, ahí está, pidiendo más pelea.

Otro de los toreros acalitanos que dejaron constancia de su valía fue Héctor Gutiérrez, que apenas y tuvo toros para lucir, pero que en esta feria, en una doble comparecencia, volvió a mostrarse a la cabeza de la "Cosecha del 22", no sólo por haberse doctorado el primero –el 28 de noviembre de 2021–, sino por la cadencia de su toreo, la forma de enroscarse al toro por la cintura, siempre rota y sumamente flexible en cada muletazos, y su gran claridad de ideas, sobre todo la que desplegó delante de un toro de José Barba con el que su toreo fue pura caricia.

Desde hace un par de años Luis David se destapó como uno de los grandes triunfadores de esta monumental, y lo hizo con un toreo muy expresivo y variado, incluido en el tercio de banderillas. Pero a diferencia de anteriores actuaciones, en las que había encontrado un sano equilibrio entre el toreo y el espectáculo, en esta feria buscó más del segundo, y si bien es cierto que enloqueció al público en la corrida del 2 de mayo, no pudo conseguir el triunfo por ninguna de las dos vías.

De cualquier manera, se agradece que el segundo de los Adame se afane en llegarle al público y en él se tenga a un espada que es garantía de entrega y espectacularidad, dos condiciones que son como agua de mayo para un amplio sector del público.

La torería de Juan Ortega

Juan Ortega sigue dando muestras de que es un torero para el gusto de la afición mexicana, y que si llegara a consolidarse en México se convertiría en ese torero consentido que tanta falta hace. Ojalá que el año entrante, aunque esta no ha sido la estrategia de los dos años recientes, pudiera contratarse en dos corridas y no sólo una, pues a los artistas de su talla hay que esperarlos siempre con la ilusión de que esa gran faena que aún nos debe en Aguascalientes suceda de un momento a otro.

En la única tarde que toreó, el viernes 1 de mayo, cortó una oreja a un toro de Pozohondo con el que dejó su perfume de torero caro sobre la arena de la Monumental de Aguascalientes.

Sergio Flores y un noble Corlomé

Con el oficio bien aprendido y las ganas de seguir adelante en su carrera, Sergio Flores fue otro de los toreros que ya amarró un puesto para la feria del año entrante, luego de una faena entendida, sobria, y de excelente acabado, ante un toro de Corlomé que tuvo calidad y nobleza, el más apetecible de torear del encierro enviado por los señores Lomelí.

Ojo con Víctor Hernández

Víctor Hernández aceptó el reto de torear la misma corrida que Sergio, y la verdad de su toreo afloró delante del toro más encastado de Corlomé de esa misma tarde, en la que el madrileño dejó una excelente tarjeta de presentación en su debut en suelo mexicano y que, a diferencia de David de Miranda, en dos tardes y sin toros, el madrileño dejó abierta la puerta para el año venidero, pues a la empresa también le interesa seguir contratando a estos toreros españoles, en una época en que es necesario renovar la baraja extranjera en México.

El dinamismo de Colombo

En una tarde cuesta arriba derivado de los problemas que hubo con el encierro de José Garfias, que se parchó con tres toros de Marco Garfias, Jesús Enrique Colombo, tal y como lo consiguió el año pasado en el Festival de Calaveras, volvió a triunfar en Aguascalientes en la segunda corrida de la feria, gracias a un desempeño dinámico y espectacular en los tres tercios, y fue así como cortó una oreja a un ejemplar del hierro titular. Así que ahí está otro matador-banderillero que sigue siendo rentable, máxime cuando oficia con la espada con la eficacia acostumbrada.

Bruno Aloi, el benjamín triunfador

El más benjamín de los matadores que se presentaron este año en la feria fue Bruno Aloi, que venía de tomar la alternativa el pasado 22 de noviembre en el aniversario 51 de la monumental, y lo hizo anotándose una actuación valiente y segura, a pesar del viento que molestó esa tarde, hasta cortarle una oreja a un toro de Santa Inés al que estoqueó con rotundidad.

A unos cuantos días de confirmar su alternativa en Madrid, donde está anunciado el próximo jueves 28 de mayo, Aloi es otro de los espadas nuevos a los que no hay que perder de vista, pues su nombre le aporta frescura a los carteles.


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