Con el mejor novillo de la tarde, Juan Miguel Sánchez se gustó toreando a la verónica. Hay que resaltar que la afición estaba muy metida con los toreros de Aguascalientes, algo lógico por ser los de casa. El brindis fue para todos los asistentes, después de ello, toreando por alto, trató de llevar al novillo hacia los medios. El de Guadiana era pronto y codicioso, y Juan Miguel comenzó a correrle la mano por bajo, alargando el trazo con mucha parsimonia, además de conectar con la gente a la brevedad.
Con el pasodoble de "Puerta Grande" se acompañó su trasteo que fue coreado por el público, y en el momento de oficiar con la espada se entregó de manera rotunda y, aunque tuvo que recurrir posteriormente a la espada corta hasta en tres ocasiones, la afición supo valorar el esfuerzo del torero de la tierra y le concedió una oreja tras la petición mayoritaria.
Ian Bermejo toreó a la verónica de rodillas, pero después de verse algo apurado tuvo que incorporarse para fajarse con el novillo. Inició su faena con muletazos por alto, después, la primera serie vino por el derecho, breve, pero limpia y de trazo largo, sobre todo con claridad de ideas, lo que le permitió estar muy por encima de las condiciones del novillo. Hubo algunos parones que el coleta, con mucha firmeza, supo aguantar, evitando así que el novillo desarrollara sentido. Con la cara arriba terminó el astado, un tanto deslucido, pero la firmeza del torero, representante de la escuela de Castellón, se impuso, logrando finalmente cortar una oreja.
Daniel Sánchez mostró lo que debe tener un novillero: sed de triunfo, comenzando con la suerte de la tlaxcalteca, que generó expectación en la afición. Cubrió el segundo tercio con mucha voluntad. El inicio de faena fue vibrante, en los medios y con rodillas en tierra, donde intentó torear por el pitón derecho, pero fue prendido de fea manera. De inmediato volvió a la cara del toro, donde no se dejó nada. Tiene el verdor natural de un chaval que comienza en el oficio, pero también deja entrever las buenas condiciones que posee, sobre todo cuando baja y corre la mano con temple. Su actuación tuvo matices importantes que, finalmente, culminaron con el corte de una oreja.
Óscar Campos no pasó desapercibido, y si no cortó oreja fue por una situación netamente circunstancial, pues atesora muy buenas maneras y tiene una expresión que gusta. Cubrió el segundo tercio con buenas facultades. De hecho, fue la primera vez que tomó las banderillas en esta segunda comparecencia en la "San Marcos" de manera consecutiva.
El novillo de Guadiana que le tocó en suerte tendía a protestar al final del trazo, pegando el derrote, lo que terminó por incomodar las series; sin embargo, el torero hispano tiene argumentos y oficio para solventar la papeleta, logrando muletazos de mucha valía en una faena que fue ganando fuerza. Al final, el mal manejo del acero lo privó del triunfo.
José Antonio de Gracia es un novillero que también tiene buenas maneras, pero no tuvo para nada las cosas fáciles, enfrentando a un novillo que desde el inicio buscó la salida hacia las tablas. El torero cordobés tuvo que amarrarse los machos, tratando de taparle la salida. Deslucido y un tanto rajado resultó el ejemplar de la divisa zacatecana, en un trasteo que terminó por alargarse.
Raúl Ibarra, representante de la Academia Taurina Municipal de Aguascalientes, dentro de la medida de sus avances, logró momentos importantes, sobre todo cuando alargó el trazo con la muleta, gustándose y toreando de manera armónica. Es verdad que el poco oficio se nota, pero no así las ganas ni el deseo de triunfar, pues los toreros se hacen toreando. Una faena que bien pudo culminar en premio, pero el mal manejo del acero no se lo permitió.
Diego Medina, que había estado muy bien el martes pasado, es un torero con una interpretación muy artística; se le ve deseoso de justificarse y con intuición, lo que le permite tener colocación y los recursos necesarios. Gusta de acompañar con la cintura los muletazos, que a la postre tienen profundidad y mucho empaque. Supo aprovechar lo que el novillo le permitió antes de que terminara por quedarse corto.
El público que acudió hoy a la plaza "San Marcos", entre el que había muchos niños y jóvenes, salió feliz de la plaza y con la ilusión de que este evento, que se celebra con novilleros vestidos de luces, en tres novilladas con picadores consecutivas, siga prendiendo la mecha de la afición y sea un referente para que se organicen otros certámenes similares en el país, pues de ellos saldrán, en pocos años, las próximas figuras del toreo. Enhorabuena a los organizadores y a todos los participantes por este evento tan relevante.