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Ganaderos celebran asamblea ordinaria

Sábado, 28 Feb 2026    CDMX    Redacción | Foto: Archivo     
Se rindió el informe ante casi un centenar de integrantes
La 93 Asamblea Ordinaria de la Asociación Nacional de Criadores de Toros de Lidia, marcó ayer la historia de su agrupación, y que en estos momentos es, de los estamentos taurinos, el que más aporta apoyo para la defensa de la Tauromaquia en México.
 
Con la participación de casi un centenar de ganaderos, pese a los problemas, y el aún existente temor por viajar en carretera que existen en el país, después de los sucesos violentos del pasado domingo; los ganaderos de bravo concluyeron exitosamente su reunión anual, que esta vez tuvo como sede la Ciudad de México.
 
En el Restaurante Arroyo, propiedad de José Víctor Arroyo Loyo, quien por cierto es el tesorero de la agrupación y cuyo informe fue aprobado por la mayoría, sustentado en los números negros existentes; se llevó a cabo esta asamblea, en la que los asistentes, además de la jornada de trabajo, disfrutaron de la música, la comida y el ambiente de colorido y tradiciones mexicanas que son personalidad del restaurante desde hace más de 85 años.

Paralelo al quinto centenario de Tauromaquia en México, que se está celebrando ya, y cuya fecha de cumpleaños es la del 24 de junio, la Asociación Nacional de Criadores de Toros de Lidia, orgullosamente, está celebrando 96 años de su fundación como Unión de Criadores de Toros de Lidia AC, cuyas primeras divisas fueron, entre otras, Atenco, San Diego de los Padres, La Punta, Matancillas, Piedras Negras, La Laguna, Zotoluca, Quiriceo, Peñuelas, Malpaso, Xajay, Rancho Seco, Coaxamalucan, Santa María de Xalpa y Santín, que se unieron en 1930, aunque desde antes, ya se venía esbozando la unión de estas casas ganaderas.
 
El actual presidente, Ramiro Alatorre Rivero, cuyo último periodo al frente de sus compañeros, se inició precisamente ayer, reconoció y destacó la historia de la agrupación, que también en este 2026 cumple 80 años de haber sido integrada como miembro de la Confederación Nacional de Organizaciones Ganaderas (CNOG, por sus siglas).
 
"Si bien es cierto que la situación actual de la fiesta brava en México no es sencilla, nosotros los ganaderos estamos convencidos de mantener el apoyo para la defensa de la fiesta brava en México, a través de una serie de trabajos presenciales e informativos, además de la importante cantidad de dinero que aporta a Tauromaquia Mexicana, que es el estamento defensor del espectáculo taurino en nuestro país", aseguró el ganadero zacatecano.
 
Los informes del Comité de Vigilancia, encabezado por Benigno Pérez Lizaur; y del propio presidente, se llevaron a cabo en el salón taurino en Arroyo, dirigiendo la asamblea, el secretario del comité ejecutivo, Pablo Suárez Gerard.
 
Con claridad, contundencia y breves, todos fueron aprobados, además de que se agradeció la participación del también ganadero Manuel Sescosse, director fundador de Tauromaquia, quien explicó el trabajo que se ha realizado durante 14 años, y los movimientos prohibicionistas de algunos grupúsculos de la sociedad civil, apoyados por los intereses de instancias jurídicas y políticas.
 
En representación de Homero García de la Llata, presidente de la CNOG; asistió Helios Serrato Pérez, consejero vocal de la confederación, quien fue el encargado de inaugurar y clausurar los trabajos de la nonagésimo tercera asamblea, en la que también habló Rogelio Pérez, director de planeación estratégica y de relaciones internacionales, que compartió con los criadores, los problemas que hay en el campo mexicano, de sus posibles soluciones, y del apoyo que tiene la agrupación de bravo mexicana, reconociendo también su importancia histórica.
 
Uno de los muchos momentos más emotivos de la asamblea fue cuando, en la plaza de toros de Arroyo, el presidente Alatorre Rivero, llamó al escenario a cuatro expresidentes de la agrupación, para que partieran el tradicional pastel de cumpleaños.

Así, José Marrón, Manuel Sescosee, José María Arturo Huerta y Germán Mercado Lamm, recibieron un reconocimiento por su valiosa participación, en sus respectivos periodos, al frente de los criadores mexicanos de bravo.

Así también se tributó una sentida ovación a los cinco ganaderos que fallecieron desde el 28 de febrero de 2025, hasta ayer: Gustavo Farías (29 de julio); Sergio Hernández González (15 de septiembre); María del Carmen Rodríguez (20 de septiembre); Ricardo Gordoa Peña (25 de septiembre) y Claudio Octavio Huerta de la Torre (10 de noviembre).

Las ganaderas, y algunas esposas de algunos criadores que participan activamente en los trabajos de la Asociación Nacional de Criadores de Toros de Lidia, hicieron un atractivo recorrido por algunos de los canales en Xochimilco, sobre las tradicionales Trajineras, y acompañadas de un guía y un grupo de música norteña del Restaurante Arroyo.
 
Se dio también oficialmente el ingreso de nuevos hierros: 

San Sebastián, de David Hernández y Palemón García; La Almudena, de Paulina Alejandra del Moral Vela.

San Jerónimo (antes Trincheras), ahora propiedad de Pablo Espinosa.

Y Santín, de César Méndez, Juan Antonio, Juan Pablo y Guillermo del Hoyo, como responsables.
 
Se dio a conocer que la vacada de Santa Bárbara es ya propiedad únicamente de Javier Borrego.

Rancho Seco, de Sergio Hernández Weber; y Caparica que queda en manos únicamente de Roberto Viezcas y Manuel Muñoz Cano.

Así como Campo Grande cuyo representante Juan Gilberto Castorena hizo la cesión de derechos a sus hijos Gilberto Jesús Rodrigo. 
 
Aunque más adelante se hará una celebración especial por los criadores decanos, y las ganaderías más longevas, se felicitó el primer centenario de Matancillas, Heriberto Rodríguez, y la de Ibarra. Aunque por diversas situaciones, en esta ocasión, la asamblea de ayer fue solamente de un día, contra la costumbre de tener 76 horas de trabajo.

Hubo rapidez en su celebración, pese a las interminables actividades, entre la que destaca, la presentación del libro México es Taurino, patrocinado en gran parte por los propios ganaderos, y que llevó a cabo impecablemente el doctor en derecho Salvador Arias, uno de los incansables miembros del equipo jurídico defensor del espectáculo taurino.


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