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¡Una tarde para la historia!       

Cartagena indultó un toro de Reyes Huerta y salió a hombros con Macías

Los indultos siempre resultan polémicos, ni duda cabe, pero lo innegable es que la última corrida de la Temporada Grande ocupa ya un lugar en la historia de La México al ser la primera vez que es indultado un toro para rejones, “Copo de Nieve”, de Reyes Huerta, lidiado excelsamente por un Andy Cartagena inspirado y que compartió volandas con Arturo Macías, quien con argumentos consiguió su novena salida a hombros de este coso.

Orgulloso debe sentirse el ganadero José Huerta, pues el precioso ejemplar (anunciado como de Reyes Huerta pero con el hierro de la ganadería hermana José María Arturo Huerta) tuvo condiciones magníficas para el toreo a caballo y seguramente también de a pie, como quedó patente al ser bregado por los auxiliadores o en el quite realizado por el sobresaliente Jorge López.

“Copo de Nieve” tuvo un magnífico son en sus acometidas, cualidad acompañada de clase, fijeza y duración. Bravura, en síntesis. Cierto es que al ser lidiado por un caballista, no hubo suerte de varas, pero el rejón de castigo suele verse como lo equivalente a un puyazo y el toro se creció al castigo, embistiendo con celo a la banderola que Andy le ofrecía montando a “Cuco”.

El torero alicantino decidió con sapiencia pasar al toro son un solo rejón, por cierto muy bien colocado, y después templó de maravilla a dos pistas, primero a la grupa y luego al estribo, dejándose llegar los pitones. Montando a “Cupido” vinieron más emociones, elevadas cuando “Humano” caminó a “dos patas”, en una demostración de doma a la alta escuela.

La yegua "Brujita" mostró su torería, justo cuando los pañuelos blancos afloraban en los tendidos. Motivos para el indulto, sin duda los había. Un argumento siempre tendrá un contraargumento, pero la bravura del ejemplar de Reyes Huerta es innegable, así como el nivel de primera figura del toreo que mostró Andy Cartagena, conquistando al público capitalino y perdiendo, en favor del indulto, la posibilidad de cortar las orejas y el rabo.

Muy interesante resultó la actuación de Arturo Macías, que se mostró maduro y con cabeza clara, manteniendo esa esencia de la entrega. Una oreja le cortó a su primero, de Las Huertas,  al que supo dejarle puesta la muleta para ligar trazos por derecha que tuvieron un sabor especial, acompañando lo más posible con la cintura.

Supo el hidrocálido darle al toro lo que pedía; es decir, pausa y ritmo, y bajo esa tesitura logró los momentos más emotivos de un trasteo bien coronado a espadas. Con la puerta grande entreabierta, le plantó cara con reciedumbre a un toro que tuvo su importancia, astado que presentó una bravura seca, pero no exenta de transmisión.

Macías supo estar muy aseado, pese a que el burel tendía a revolverse en un palmo de terreno y. salvo un desarme y un par de enganchones, le cogió el aire al burel en un trasteo que tuvo valor especifico. Tal es así que la petición de oreja fue mayoritaria, incluso después de un descabello tras una estocada de la que el toro se amorcilló, así que el trofeo fue ganado con justicia.

Bien por Arturo Macías, que superando la dura cornada el cuello sufrida en Aguascalientes el pasado mes de octubre, redondea una temporada muy interesante para los toreros mexicanos, en los que varios destacaron con sus triunfos.

Andy Cartagena había mostrado una tauromaquia muy pulcra y con instantes de buen calado, delante de un toro muy noble que fue premiado con arrastre lento, a nuestra opinión un poco excesivo. Bien pudo el alicantino cortar una oreja, pero no anduvo fino con el rejón de muerte.

En medio de estas historias de triunfo, Leo Valadez pechó con lo menos potable del lote de Las Huertas, vacada que por cierto debutó en esta plaza bajo la propiedad de Rodrigo Barroso, y solamente pudo mostrarse empeñoso.

Su primero tendía a doblar contrario y huir, para luego "orientarse" y tornarse peligroso, mientras que segundo parecía estar acalambrado o lastimado de las extremidades, pues constantemente cayó a la arena y en la muleta de Leo acudía sin mayor son. Sin embargo, no hay que perder de vista a este buen prospecto de la torería nacional, que está siendo bien asesorado por el maestro Alfredo Gutiérrez.

Feliz salió el público de la Plaza México, y eso es importante. Los que no fueron, vaya que se lo perdieron, y ahora a esperar noticias de la futura actividad taurina en la capital de la República.


Ficha
Ciudad de México.- Plaza México. Decimocuarta y última corrida de la Temporada Grande. Unas 9 mil personas, en tarde agradable y fresca hacia final.  Dos toros de Reyes Huerta ,para rejones, buenos bien presentados y armoniosos de hechuras; el 1o. recibió arrastre lento y el 4o. fue indultado. Cuatro toros de Las Huertas, para los de a pie, bien presentados y de poco juego, salvo el el 5o., que tuvo transmisión. Pesos: 537, 549, 531, 514, 536 y 542 kilos. El rejoneador Andy Cartagena: Silencio y vuelta tras indulto. Arturo Macías (malva y oro): Oreja y oreja. Leo Valadez (azul rey y oro): Silencio en su lote. Incidencias: El toro indultado lleva por nombre "Copo de Nieve", número 250 y con 514 kilos, de la ganadería de Reyes Huerta, y es el primero de rejones al que se le perdona la muerte en la historia de la plaza.  El ganadero, Pepe Huerta, dio la vuelta al ruedo con Andy.

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altoromexico

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